La identidad sexual, se define como el sentimiento de pertenencia a uno u otro sexo, es decir, el convencimiento de ser hombre o mujer. Esta percepción hace que nos veamos como individuos sexuados en masculino o femenino, lo que terminara en sentimientos, afectividad y comportamientos o conductas distintas y peculiares dependiendo de que nos identifiquemos con una identidad sexual masculina o femenina.
No hay que confundir la identidad sexual (percepción de uno mismo como hombre o mujer), con la orientación sexual (atracción sexual hacia hombres, mujeres o ambos indistintamente).La identidad sexual se define en los primeros años de vida, en la infancia, adquiriendo mayor fuerza en la adolescencia y pubertad. Sin embargo no se conocen exactamente las causas que definen que el niño adquiera una u otra orientación sexual.
Hoy en día, hay un debate abierto sobre las “Causas que definen la identidad sexual” en el ser humano, en el cual algunas teorías apuntan a que la identidad sexual es innata, aunque la mayoría de estudios y teorías recientes apuntan a la influencia de distintos factores como son:
• La herencia genética
• Las experiencias durante la infancia y adolescencia.
• La relación con los padres, amigos, etc.
• Estudios científicos sobre identidad sexual y sobre orientación sexual
Algunos estudios científicos constataron que, analizados tanto comportamiento como identidad, la mayor parte de la población parece tener por lo menos alguna tendencia bisexual (atracción hacia personas tanto de uno como de otro sexo), aunque ordinariamente se prefiere un sexo u otro.
Algunos pensadores en los estudios de género, atacan la idea de que identidades sexuales como homosexualidad, heterosexual o bisexualidad tengan cualquier existencia objetiva. Dicen, en su lugar, que son construcciones sociales. Este punto de vista teórico se llama Teoría Queer.
Un argumento frecuente es que la homosexualidad pre moderna era diferente de la homosexualidad moderna, siendo estructurada por edad, sexo o clase en vez de igualitaria. Los críticos contestan que, aunque la homosexualidad de épocas distintas haya tenido rasgos distintos, el fenómeno básico ha existido siempre y no es una creación de la sociedad actual.
En el caso de la biología humana, afirma que la existencia de homosexuales, transexuales y hermafroditas no es más que una variación natural que se integra perfectamente en la diversidad mostrada por los demás animales.
Y dado que la orientación sexual es independiente de la identidad sexual existen personas transexuales homosexuales y heterosexuales, como el resto de la población no transexual.
Dado todos estos antecedentes, cabe preguntarse si nuestra sociedad está preparada para (de alguna forma), asimilar estos términos y dejar de prejuiciar a las personas tan sólo por su apariencia física. Muchas veces nos hemos encontrado con personas del mismo sexo tomadas de la mano en diversos lugares, y aunque tratemos de evitarlo, igual nos quedamos mirando y tal vez pensando ¿Serán pareja? , esto es muestra de nuestra falta de información (que generalmente es ello lo que genera el prejuicio), y si lo vemos desde una amplia visión, solemos pensar que la homosexualidad, bisexualidad o quienes son transgenericos, lo son porque fueron violados, o tuvieron alguna mala experiencia en su infancia con respecto al género opuesto y un sinfín de argumentos que suelen instalarse en nuestra mente, que es responsabilidad de la misma cultura en la que nos desenvolvemos. Pero, cuando logramos diferenciar una “orientación sexual” de una “identidad sexual”, logramos ver que el tener una de las dos cosas, va mas allá de acontecimientos vividos en una primera etapa de nuestras vidas, sino mas bien es parte del mismo constructo social y conforma parte al igual que cuando vamos a una tienda y elegimos tal o cual pantalón, de una “Opción”, aunque este término esta en cuestionamiento por el mismo “mundo gay”, dado que muchos aducen a un factor genético su orientación sexual y la identificación con la misma.
Si bien estos términos son distintos, no dejan de estar unidos. Muchas veces una orientación sexual va muy ligada a la identidad que ésta persona suele sentir hacia una determinada tendencia.
Ahora bien, el objetivo de este ensayo no es meramente descriptivo, pero si es una forma de dar a entender hacia donde queremos llegar como analíticos del mismo.
Si bien, ya entendemos los conceptos y diferencias entre orientación sexual e identidad sexual, es importante destacar la necesidad que hay en nuestro país de insertar una política de educación sexual en los colegios, dado que de ahí, surgen las grandes masas quienes se encargan de discriminar y encasillar como producto de su ignorancia.
Es imperativo, que se logren insertar estos conceptos en cada una de nuestras mentes, para lograr como sociedad seguir avanzando y no quedarnos enclaustrados en la ignorancia que lo único que nos hace producir es intolerancia y discriminación.
Aceptar la diferencia no solo en el aspecto de lo sexual y con respecto a este tema, sino también la diferencia de opiniones, de tendencias, cortes de cabellos, el lograr comprender que no somos igual al resto, y el resto no tiene porque ser igual a nosotros es el primer paso para dejar de lado una vez por todas, las absurdas comparaciones y esa idea torpe del “chileno”, de creerse
mejor que el que está al lado.
Este pensamiento es el que no nos deja crecer y madurar como sociedad, porque muchas veces, sin importarnos los sentimientos que el de al lado tenga, somos capaces de todo con tal de ser mayor reconocidos que ese “otro igual”.En conclusión, debemos ser capaces de tolerar y de darnos cuenta que ese “otro distinto” es tan parte de nosotros, como nosotros mismos. Al fin y al cabo, gracias al otro, logramos definir nuestra identidad sexual, social, política y económica. Muchas veces el otro es quien deseamos ser, como muchas otras es quien evitamos terminar siendo. Pero ahí nos damos cuenta la importancia de tener otro distinto, con ideales y opciones diferentes. Si queremos ser aceptados, debemos comenzar por aceptarnos nosotros mismos, y no imponer que nos entiendan, sino mas bien comenzar nosotros a valorar al otro por lo que es, no por lo que tenga o por lo que piense de tal o cual cosa.
Es hora de tomar la iniciativa, para que nuestras próximas generaciones no vivan, ni experimenten lo que es ser discriminado o no tolerado por tener una opción distinta a la que tiene el común y corriente de la sociedad.
Debemos ser agentes activos de estas modificaciones sociales, y no quedarnos en observar cómo ocurre tal o cual fenómeno, sino también hacernos parte de ellos, como muestra de nuestro apoyo a quienes necesitan tener un espacio y derechos iguales a los que poseemos nosotros.


